Experiencia vivida de Inteligencia Emocional con adolescentes

Y allí estábamos con más expectativa que calma ante lo que podía llegar a ser un gran  reto, un  reto que nos daría una realidad absoluta de cuál era el estado de nuestros adolescentes y que nosotros, Escuela de Inteligencia,  teníamos el placer de poder obtener. Dos grupos de alumnos uno de 1º E.S.O. y otro de 2º  E.S.O. y frente a ellos el primer nivel de inteligencia emocional para adolescentes, IE en el I.E.S. Ámérico Castro (Huétor Tájar, Granada).

Abundantes emociones recorrían mi corazón y mi mente, entendiendo y sin entender que era un reto grande para todos nosotros y que era una oportunidad espléndida para saber con certeza si ellos, nuestros queridos adolescentes,  podrían confiar, contestar, contar, crear, comunicar, expresar, comprender y demás verbos que este nivel de IE les iba a ofrecer.

En todos los pensamientos del equipo que fuimos surgía la duda, los nervios y la incertidumbre  que la adaptación fuera lo suficientemente dinámica para no caer en el aburrimiento más clásico de la teoría, parte imprescindible de toda práctica. Por eso, vinimos cargados de todas las herramientas necesarias para hacer que nuestros adolescentes captaran, escucharan, vivieran y sintieran las herramientas que más tarde se llevarían para toda su  vida.

Nada contaremos de lo sucedido dentro de ese aula es ABSOLUTAMENTE CONFIDENCIAL y no revelaremos ninguna de las situaciones que vivimos en este maravilloso IE 1 para adolescentes. Aunque si puedo contar la experiencia que yo mismo viví en esos cuatro días.

Llegué a Huetor- Tajar el domingo por la tarde con el fin de preparar el inicio del nivel, de marcarnos el rumbo que podría tener este nivel y sobre todo de orientar todos nuestros actos y experiencias hacia la apertura de los chicos/as.

Todo cuesta mucho y nada es fácil, ni relajado, no detallaré las situaciones vividas me gustaría daros mi versión de mis pensamientos, mis emociones, mi percepción de los adolescentes que tenemos hoy en día y con estos comentarios daros la posibilidad de conocer un poco más que sacamos en claro con este IE para adolescentes.

Nos costó entrar en la dinámica de los chicos/as y durante este proceso me sentí, observado, analizado, juzgado, aislado y otros tantos adjetivos que no voy a nombrar, ES NORMAL sentirme así. Estábamos explicando cosas que para ellos, sino más, eran relativas, dispersas y muy suyas, era normal que pusieran una barrera grande y alta para no dejarnos entrar en su propiedad más cuidada.

 

Cada persona lleva o sufre un proceso en  su  vida y como nosotros, ellos también lo viven, yo recuerdo que tarde casi un año en poder hablar con mi hermano de forma asertiva para pedirle perdón por no haberlo escuchado hasta el momento, cada uno de ellos y en el paso del segundo día se fue abriendo más a nosotros, y no solo eso sino que nos mostraban fugazmente todo el talento que había en esa clase.

Tercer día y sin buscarlo, ni conducirlo ellos/as ya confiaban en nosotros, ya nos daban la posibilidad de que las herramientas que les enseñábamos aplicarlas en su entorno más cercano, ya se acercaban a nosotros para aprender a gestionar emociones, ya se acercaban a nosotros para enseñarnos su talento. Así sucedió el segundo día a medio día, uno de los muchachos se acercó y me comentó que me quería enseñar algo y por supuesto accedí a que me lo mostrara. El resultado de su talento en breve lo podremos colgar de las habilidades sociales  y ya os adelanto que me hizo vibrar, ESPECTACULAR. Confiaban en nosotros e iban trabajando en todas las dinámicas que les pedíamos.

Haceros  una idea, llegaron a un nivel que pocas veces se llega con adultos,  realizaron un trabajo brillante, absolutamente comprometidos con el curso, con nosotros y especialmente con ellos. A partir de ahí todo fue brillantez por parte de ellos. La capacidad que tuvieron de adaptación, de absorción, de compromiso, de crecimiento, de estiramiento, de gestión, fue sencillamente ABSOLUTA.

 Tenemos la fea costumbre de pensar que los adolescentes  son unos toca huevos que no saben que quieren y que tan solo tienen que pasar esa edad para encontrar su camino en la vida y cosas así pensamos los adultos. Es verdad, son unos toca-huevos llenos de emociones, de amor y de cariño que lo único que esperan es que los escuches, que los ayudes, que los orientes, que los quieran, que compartas momentos con ellos/as, que confíes en ellos/as y todas esas cosas que pendamos que hacemos y que no hacemos.

Recordad somos ESCUELA DE INTELIGENCIA y  nos habéis recordado lo importante que sois en nuestra vida, ya que sois el futuro.

¿Quieres ser de esos colegios que dejan una buena impronta y un buen legado de herramientas de la vida en sus alumnos? Ponte en contacto con Escuela de Inteligencia.

www.escueladeinteligencia.cominfo@escueladeinteligencia.com

Miguel Ángel Cayuela. Experto y Master en Inteligencia Emocional, PNL y Coaching Personal y Deportivo. Docente de Escuela de Inteligencia.

ie ht

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